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Reino de Toledo, Castilla la Nueva, Castilla-La Mancha (II) La Región en Teoría.

25/06/2019

Continuamos con nuestras reflexiones acerca de la región del Mediodía castellano, con las me propuse seguir en la anterior entrada, pues no es de mi gusto dejar las cosas a medias. Y aunque, como allí se decía, no es mucha la pasión que se puede tener sobre estas cosas en este nudo de fronteras donde se juntan las Comunidades de Daroca, Teruel, Molina y Albarracín, no está demás que se sientan alguna vez las opiniones desde estas periferias, aunque no es lo mismo llamar que bajar a abrir, claro está.

Creo que, en mi caso, la caída del caballo se produjo a raíz de la lectura, hace ya unos años, de un artículo en una revista de Educación que, para seguir ahondando en lo que nos separa, se titulaba Idea la Mancha. Ni que decir tiene que esa revista estaba dedicada a la Educación en todo el territorio regional, pero dale que te pego.

Sin embargo -¿quién lo iba a decir en una publicación con tan desafortunado título?-, en aquella revista aparecía un artículo del escritor y crítico literario Francisco Gómez Porro, el cual reivindicaba el saber contenido en un libro polvoriento, casi olvidado, de Manuel Criado del Val (1917-2015) titulado Teoría de Castilla la Nueva. Gómez Porro, como persona sensible, se quejaba de que “lo que debería haber servido como soporte teórico para justificar nuestra presencia regional en el contexto de la cultura española, quedó relegado al megalito entresijo de las bibliotecas universitarias” (Gómez Porro, 2005: 48).

Manuel Criado del Val en la página oficial del Ayuntamiento de Hita (Guadalajara)

Ignoro la repercusión de este artículo pero, tal vez desde la creación de la Autonomía, nunca antes se ha podido escribir y leer sin prejuicios en una revista oficial los nombres de Castilla la Nueva y del Reino de Toledo, utilizados por Gómez Porro como sinónimos de Castilla-La Mancha. Efectivamente, estos han sido desterrados, acaso por parecer anacrónicamente franquistas y/o contrarios a la causa autonomista, y enviados al país de los anaqueles bibliotecarios, muchas veces país de nunca jamás.

Aquel artículo me llamó la atención tanto que no tardé en buscar esa Teoría que tanto interés había despertado en el crítico manchego. La consulta, recuerdo, la hice en el Salón General de la BNE. Después de acariciar la vieja publicación, abrirla, y deleitarme con el aroma añejo del libro, pude comprobar que, efectivamente, se trataba de un regalo que don Manuel Criado nos había hecho, allá por 1960, a los habitantes de la Región actual.

Frederick Wit. Reino de Castilla la Nueva en Regnorum Castellae Novae, Andalusiae, Granadae, Valentiae, et Murciae (1670).

Groso modo, en dicha Teoría se presentaba la peculiaridad de una región ubicada entre Extremadura, el Sistema Ibérico, el Sistema Central y Sierra Morena, incluyendo en ella Albacete y su contornada y excluyendo de algún modo Madrid, en tanto que desde el siglo XVI esta villa transerrana se convierte en Corte, lo que de alguna manera la aleja desde entonces de la idiosincrasia toledana, nuevo castellana, que reivindica del Val.

En mi opinión se trata de una extraordinaria obra de investigación que desde el campo de la filología, pero también desde un profundo conocimiento de la historia y la geografía,  propone la peculiaridad de la región Castilla la Nueva, el Reino de Toledo, se diferencia de Castilla la Vieja, según esta Teoría, a raíz de la conquista de este Reino a partir del año 1085; se trata de una conquista castellana, pero el avance hacia este nuevo espacio supone una ruptura con la sociedad y la cultura del Norte.

Sobre todo en los siglos medievales el carácter mestizo, musulmán, judío, castellano, franco y mozárabe, se refleja en la lengua. También la mentalidad que se proyecta en la producción literaria es mucho más abierta, heterodoxa incluso, a la de los reinos norteños. En suma, este Reino de Toledo es un nuevo espacio que a finales de la Edad Media comienza a conocerse también como Castilla la Nueva, porque es realmente otra Castilla, una región, en ocasiones, opuesta a la hermana del Norte.

Criado del Val reivindica el Quijote. ¿Cómo no hacerlo siendo una de las más importantes producciones literarias hispánicas? Pero lejos de imponer esta especie de dictadura cultural de don Alonso Quijano, Quesada o Quijana, “que así se deuía de llamar quando él tenía juyzio, y no auía pasado de hidalgo sossegado a cauallero andante” (Cervantes, 1605: 16), en la que hemos caído en esta Región en los últimos decenios, Criado contextualiza su aparición en un ámbito histórico, geográfico e intelectual muy concreto. En él también se habían escrito otras maravillas de la lengua castellana, como las obras de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, y Fernando de Rojas, y otras como el Auto de los Reyes Magos y El Conde Lucanor, la producción de la Escuela de Traductores de Alfonso X, el Lazarillo de Tormes y la buena prosa del Arcipreste de Talavera.

Puerta de Toledo en Ciudad Real, Villa Real hasta 1420 en que recibe el título de ciudad.

El autor de Teoría de Castilla la Nueva permite reconciliarse con una región poliédrica, diversa y, como decimos, mestiza. Y es que si algo la caracteriza , aún hoy, es la compleja variedad, que tanto parecía enojar a autores como Caro Baroja (Caro, 1981: 235), y que en algunos momentos de su historia reciente parece tratarse de eliminar. Pero, ¿qué territorio medianamente extenso no tiene su variedad interna? ¿No existe también, acaso, una diferencia importante entre la Navarra pirenaica y la Navarra de la Ribera, por ejemplo?

Por otra parte, aunque Castilla la Nueva, incluso desde época islámica, se articuló en torno a una serie de centros urbanos (1), cabeza de otros tantos alfoces (Toledo, Cuenca, Guadalajara, Talavera, Alarcón, Alcaraz, Villa Real, Chinchilla, etc.), la Región no deja de ser en la Edad Media, y aun después, un continuum rural. Así se muestra cuando Criado trata sobre la obra del Arcipreste de Hita:

“Junto al paisaje de la Sierra, describe Juan Ruiz el de la Meseta; a las escenas ganaderas suceden las agrícolas, con una gran variedad de cultivos. Corresponde este paisaje a capítulos muy diversos del Libro, y pone de manifiesto la semejanza, por no decir identidad, entre la economía y la vida agrícola de la meseta toledana, especialmente en su parte alcarreña, durante el siglo XIV y en la actualidad. Asimismo, es evidente el conocimiento preciso que de esta vida campesina tenía el Arcipreste. (…) ‘Omes, aves y bestias’ forman en su poesía de hombre de campo, un conjunto naturalista, que es reflejo fiel no de una fuente bibliográfica, sino  de la vida de una región que ya en el siglo XIV tenía unas características bien definidas, que apenas han cambiado en la actualidad.” (Criado, 1960: 206).

Leyendo estos pasajes de Teoría, aún sin perder de vista su época de redacción y publicación, esto es, casi veinte años antes de la asunción de esta Región a la Autonomía, contrasta más la realidad que se podría haber reivindicado una vez llegada la Democracia con el retorcido imaginario que se esgrimió y que nos convirtió en (molestos) invitados en nuestra propia casa. Leyendo estos pasajes cuesta más hacer la digestión a las ruedas de molino que año tras año se han ido comulgando y que a muchos nos han transformado en minorías periféricas. Leyendo estos pasajes es imposible no seguir indagando sobre este interesante territorio regional.

Notas:

(1) Según las fuentes árabes , en un primer embate que tiene lugar en torno a 1085, Alfonso VI se habría apoderado de la práctica totalidad del Reino de Toledo, contando en él “ochenta ciudades”, localizadas entre Talavera (Talabira), Guadalajara, Albarracín e incluso las cercanías de Albacete-Chinchilla (Ibn-al-Kardabus, 2008: 99), (Petrel, 2007: 152).


Bibliografía:

Caro Baroja, Julio. Los pueblos de España. Vol. II. Madrid: Itsmo, 1981.

Cervantes Saavedra, Miguel de. El ingenioso hidalgo don Quixote de la Mancha. Madrid: Juan de la Cuesta, 1605 (Ed. facsímil, Toledo: Empresa pública Don Quijote de la Mancha, 2005).

Criado del Val, Manuel. Teoría de Castilla la Nueva. La dualidad castellana en los orígenes del español. Madrid: Editorial Gredos, 1960.

Gómez Porro, Francisco. “El Quijote. Literatura e identidad” en Idea la Mancha. Revista de Educación de Castilla-La Mancha,  nº1 (mayo 2005), pp. 47-51.

Ibn al-Kardabus. Historia de Al-Andalus. (Ed. Salgado Maíllo, Felipe). Madrid: Akal, 2008

Petrel, Aurelio. Del Albacete islámico: notas y conjeturas. Albacete: Centro de Estudios Albacetenses, 2007.

 

 

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